Empresas y retratos

Liux desarrolla un coche eléctrico fabricado con un 90% de materiales vegetales y reciclados

La empresa española de vehículos eléctricos Liux ha revelado que está desarrollando un coche llamado Animal, en el que el 90% de los materiales utilizados son vegetales o reciclados.

El interior, la carrocería y parte del chasis del Animal están fabricados con biopolímeros, que se producen a partir de fibras y resinas orgánicas. En concreto, la “piel de anfibio” exterior lleva corcho y lino reforzados con resina orgánica. Esta piel se acaba con imprimación y pintura.

Las piezas y los moldes de la carrocería y el chasis se imprimen en 3D, lo que reduce la energía necesaria y las emisiones de carbono producidas en un 70%. Los componentes sencillos hacen que el vehículo sea fácil de montar, desmontar, reparar y reciclar, reduciendo el volumen de materiales necesarios en un 25%.

El Animal circulará a una velocidad máxima de 200 km/h, con una autonomía de hasta 600 km. Los paquetes de baterías utilizados son modulares, lo que significa que pueden sustituirse o mejorarse fácilmente y que se puede añadir capacidad adicional a las baterías.

Liux
© Liux

Vehículos sostenibles

A medida que aumenta la preocupación por el medio ambiente, los fabricantes de vehículos se centran cada vez más en los materiales sostenibles. El fabricante de motocicletas eléctricas Tarform ha presentado recientemente un nuevo modelo llamado Luna, con asientos de cuero vegano de origen biológico y una carrocería fabricada con un compuesto de origen vegetal.

Por su parte, Volvo ha anunciado que todos sus nuevos coches eléctricos se fabricarán sin cuero animal, y que la empresa utilizará un 25% de materiales reciclados y de base biológica para 2025. A partir de 2030, no se fabricarán nuevos vehículos con motor de combustión interna o híbridos.

Al hablar del Animal, Liux explicó los planes de la empresa para la fabricación sostenible.

“Una gran parte de la carrocería exterior estará hecha de fibras vegetales, especialmente de lino, formadas y moldeadas con la ayuda de resinas vegetales. El objetivo es que el 90% de las resinas sean a base de soja y otros elementos orgánicos”, dijo la startup, y añadió: “El objetivo es gestionar pequeñas fábricas, con capacidad para producir unas 25.000 unidades por planta y situar diferentes fábricas en distintas zonas geográficas, cerca de la demanda.”

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